Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




(Continúa de la edición anterior)

Vamos a discutir del verso relativo a los maestros, el verso de los gurús. Podemos comprenderlo únicamente en su contexto con el verso que antecede:

 “O, conquistador de enemigos, el sacrificio realizado conscientemente es mejor que el mero sacrificio de la posesión material. En fin de cuentas, O hijo de Pṛthā, cualquier obra de sacrificio culminará en saber transcendente. “[1]

Ya veis la gradación. Llegáis a sacrificar unas prendas materiales – por ejemplo, vais a traer flores al templo o vais a preparar yagya trayendo el grano. El nivel más elevado de tal sacrificio será el sacrificio de saber, de saber divino. Entonces vendrá un verso muy importante:

 “Simplemente hay que tratar a aprender la verdad, dirigiéndote a un maestro spiritual. Habrá que plantear una humilde pregunta y entregarle vuestro servicio. Almas que habrán adquirido el saber podrán compartirlo porque han podido ver la verdad…“[2]

En el comienzo hemos comprendido que cualquier sacrificio va a culminar en el saber divino y después otro verso dirá: tat – “este”, viddhi – “saber” – “este divino saber debes llegar a aprender, a estudiar. ¿Cómo tendré que aprender? Debes hacerlo por medio del

pranipad, por medio de pariprashnena y de seva – llegando a ser humilde y brindando servicio.

El discípulo debe aspirar a saber. Se dice que debemos ser como esponjas – listos a absorber el agua vertida en el suelo. Por lo tanto no hay que ser esponjas que vayan chupando la basura – pues no hay que impregnarse de todas las malas noticias que circulan en el mundo material…Debemos compenetrarnos de saber divino – tat viddhi, debéis estudiar este saber que es culminación de sacrificios anteriores.

Ya vendrá lo que más importa: te gyanam – los gyanis, esta sabia gente conocedora de la verdad se lo aprenderá. ¿Qué significa todo ello? Significa que siempre podéis acumular un montón de saberes teóricos – estudiando, preguntando, probando esto o aquello – sin embargo, para tornar este montón en principio activo, habrá que visitar a un sadhu, alguien que ya habrá visto y comprendido la verdad. Sólo con su personal toque mágico él sabrá activar el saber acumulado anteriormente. Ya os daréis cuenta que en nuestra

parampara hay algunos maestros iletrados. ¿Cómo es posible? ¿Una autoridad tan elevada que no sepa leer ni escribir? Debemos darnos cuenta que no se trata aquí de calificación material. Un sadhu posee en realidad un saber muy especial. ¡Con el proceso de la iniciación él (el sadhu) puede brindaros vida! Todo lo que habéis tenido antes – ha sido muerte imaginando o soñando que habéis vivido. No, en el momento de haber nacido la muerte había nacido junto con vosotros. Habiendo vivido sin iniciación en la ciencia espiritual, estamos viviendo la vida de la muerte. La vida eterna vida comienza con la iniciación.

[1] Bhagavad Gita 4.33

[2] Bhagavad Gita 4.34



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