Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




Dani: Mi pregunta se relaciona con el tema de la conferencia en el que se debatía del comer, beber, respirar y rezar. El humano puede resistir sin comer durante unas semanas y después se muere. Sin agua puede sobrevivir para menos tiempo y sin respirar aún menos. Si no dedicamos atención a rezar resulta que ya estamos muertos.

Tirtha Maharaj: Es cierto. Ni hemos nacido siquiera.

Dani : Si le fuera posible a Gurudev que nos diera algo más sobre este tipo específico de muerte en que nos encontramos.

Tirtha Maharaj: ¡O, pensaba yo que debíamos hablar de la vida! La oración es un canal muy fino de energías. Por esto los que están demasiado acondicionados por la materia llegan muy difícilmente a creer que tal canal existe. Y por lo tanto sí que existe. La verdad nunca resultará comprometida por nuestra falta de saber. Y si aspiramos a recibir alguna inspiración, si anhelamos una vivencia en este nivel, podremos compartirlo con otra gente.

Es sabido en todas las tradiciones que primero hace falta morir para la materia y sólo entonces volverás a nacer en el espíritu. Esta es la transformación que estamos buscando. A medida que la energía sea más fina, la adquisición resultará mayor. Comenzamos con pequeños pasos pero pensamos que alcanzamos algo grandioso. Más tarde realizamos  enormes saltos pero nos decimos: “Ah, no he logrado en nada…” Sin embargo éste es el modo correcto, el camino correcto a seguir para desarrollarnos.

Lo diré reiteradamente: ¿qué es lo que podríamos describir con palabras hablando de todo esto? Pues tratad de hacerlo. La repetición de mantras y oraciones es como un relámpago de bendición. Cuando tocáis vuestra mala es como si las energías del universo estén vibrando entre vuestros dedos. Krishna va tocando la quinta nota en su flauta que es la nota del amor divino. Entonces respondemos a Su llamada. Las oraciones constituyen una gran ciencia. Hay que ser desinteresados en las oraciones. No debéis comenzar y terminar con vuestra propia persona. Tratad de olvidaros. Entonces ya veréis los resultados.

De veras es cuestión de vida y muerte. Ya que cualquier cosa que existiera formaría parte del juego de la ilusión. ¡Todo se acabará aquí, todo! ¿Qué es lo que quedará? No será mucho. Sin embargo lo que no es mucho en acuerdo con estándares materiales resultará de importancia exclusiva en acuerdo con los estándares espirituales. Por esta razón no debemos echarnos corriendo tras fantasías del tipo: “¡Soy un gran maestro! ¡Soy un gran santo! ¡Soy esto o aquello! ¡Tenemos el mayor templo en Sofía! ¡También tenemos el mayor ego en el planeta Tierra!” ¿Qué ventaja sacaremos de grandes adquisiciones materiales? Acabaréis por perderlas. Perderéis todo lo que no ofrezcáis a Krishna. Por esto más vale entregar nuestra carga de energía generada por mantras y oraciones, hay que dedicar la a los otros, ofreciéndola de vuelta a Krishna.

La mejor oración es la loa, es el elogio. No es la oración cunado se desea algo o se quiere evitar algo. Mirad pues el “Shrimad Bhagavatam”en que un ochenta por cientos de las oraciones son loas y elogios. No llegamos a comprender porqué, puesto que es tan aburrido volver a repetir cada vez lo mismo: “Eres tan grande, eres tan hermoso, eres tan sublime…” ¿Por qué se hace tanta énfasis en ello? Es porque ésta es la mejor oración. Así es la vida.

Por lo tanto se dice que no será posible montar a dos caballos con un solo sentadero, no será posible vivir a la vez para el mundo y para Dios. Primero debemos morir y sólo después volveremos a nacer. Y volviendo a nacer ya veréis que en realidad no habéis muerto. En un principio, cuando sois fuertes y atrevidos estáis pensando: “¡No hay ganancia sin riesgo!” Después cuando ya no sois novicios llegaréis a comprender:”О, lo arriesgo todo y no gano nada…” Este es el nivel de sadhaka – sigues practicando y te pones a sentir: “О, Krishna me ha quitado este falso concepto, Krishna me ha privado de aquella adquisición y ¿qué es lo que me ha dado en cambio? Por lo tanto más tarde, al alcanzar los objetivos anhelados ya te darás cuenta que en realidad el riesgo ha sido nulo pero has recibido mucho, lo has adquirido todo. Porque El es un Dios compasivo. Cuando habéis pensado: “Tengo que arriesgar algo”, El había puesto dinero en vuestro bolsillo para que podáis comprar pan. No hay riesgo. Y lo ganáis todo. Y es que no se trata sólo de pan sino también es chapati!



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