Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




giving&receiving

Pregunta de Damodar: Mi pregunta se refiere a los seis tipos de relacienos entre los devotos. Aquí mismo (en el libro de cantos) dichas relaciones se describen un poco diferentemente de lo que yo conozco. “Presenciar reuniones de devotos, invitar a devotos en casa, escuchar y conversar discusiones temáticas sobre la devoción dedicada, aceptar mahaprasadam de los devotos y ofrecerles mahaprasadam.” Especialmente de lo primero sé que significa comprar ciertas cosas y regalarlas luego a los devotos bhakta. Es para mí algo nuevo lo de presenciar reuniones e invitar a los devotos en casa…

Tirtha Maharaj: ¿Y porqué no?

Damodar: ¿Con esto se irán cancelando los regalos?

Tirtha Maharaj: Pues al hacer tus cálculos, puedes decir: Bien, se trata de seis elementos. ¡Iré a las reuniones pero no llevaré regalos! Por lo tanto resulta mejor ampliar los servicios, ¿no? Siempre que visites el templo, trae regalos para Krishna y para los vaishnavas. Ya que si uno tiene que proporcionar las finanzas para todos los gastos de productos alimenticios, el monto llegará a ser importante. Sin embargo cuando cada uno traiga algo cada día al venir a visitar el templo, el monto se reduce, nadie queda molestado y todos se sienten felices de haber participado en el servicio. Para todo ello hace falta un poquito de organización. Puesto que si cada uno trae únicamente patatas, bueno, quedará contento

Mahaprabhu. Sin embargo, cuando alguien traiga pimientos, Mahaprabhu quedará aún más satisfecho.

Esto forma parte de la cultura vaishnava. No hay que venir visitando a Dios o a un guru sin traerles algo. Por lo menos hay que venir con buenas palabras: “Gurudev, I acabo de vender muchos libros.” O también: “He invitado numerosos visitantes para el próximo programa.” No hay que pensar que nuestras quejas formarán una ofrenda agradable ni gloriosa. Resulta igual cuando traigáis únicamente vuestra mente como ofrenda a Dios… “Otros traen flores pero si Tú ya tienes suficientes flores, yo te traigo en ofrenda mi mente.”

Conviene especialmente para los ya casados invitar a sadhus. Entonces la casa se convierte en templo. Y aunque no estemos muy deseosos a regalar, siempre cuando venga a casa un sadhu, con su ojo experto y su buen criterio El podrá darse cuenta del objeto preferido en tu casa y de tu predilección por él. Entonces dirá: “Ah, qué bella cosa es esa – digamos como ejemplo – esa piedra – ¿puedes dármela? Necesitamos una piedra como ésa en el templo…” En realidad esto me ocurrió una vez. Tenía en mi casa un fósil de una edad de varios millones de años y yo soy un aficionado de las piedras. Por aquel tiempo vino de visista un amigo muy apreciado, Nrisingha Maharaj, también coleccionista. Habiendo visto mis piedras y fósiles me dijo: “Ah, ésta sí que es pieza muy interesante. ¿Puedo cogerla?” Como sabéis siempre que un sannyasi os pida algo no podréis decirle un “no”. Así que me di cuenta cómo las sólidas sogas de la afición resultan cortadas por los vaishnavas. Y con las manos temblantes debía darle la piedra.

Ocurrió lo mismo en la familia de Nityananda Prabhu. Una vez un sannyasi vino de visita en su casa. Por lo tanto no dijo: “Dame esta piedra.” Le dijo: “¿Puedo llevarme a tu hijo?” ¿Y qué es lo que dijeron los padres? “¡Llévatelo!” A pesar de que tenían rotos los corazones. Y aquel chico que el buen sadhu se llevó consigo era Nityananda Prabhu.

De todos modos pensad bien antes de invitar a un vaishnava en vuestra casa. Ya que de un modo o de otro, no obstante vuestro deseo de dar o no dar regalos, él reducirá vuestras aficiones. El servicio devocional no va disminuyendo, va creciendo y ampliándose.



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