Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




meditation

(Continuación de la conferencia del viernes pasado)

 

Pregunta de Manjari: “Para el que ha sabido conquistar la mente, la mente es su mejor amigo; pero para el que ha fallado en hacerlo, su mente permanece siendo su mayor enemigo.”[1] Gurudev, hemos oído de numerosos ejemplos cuando la mente puede llegar a ser el peor enemigo. Por lo tanto hemos oído también que la mente puede llegar a ser nuestro mejor amigo. ¿Cómo llegará a ser nuestro mejor amigo?

Tirtha Maharaj: Muy buena pregunta, se la agradezco. Ya les había dicho que lamente tiene una naturaleza duende – unas veces es consecuencia, otras veces es causa. De igual modo puede llegar a manifestarse como enemigo y debe ser asimismo un buen amigo. No resulta muy bien presentar la mente como enemigo nuestro porque ella puede ser nuestro amigo también. Si presentamos la mente de un modo unilateral como si fuera sólo nuestro enemigo, pondremos a prueba nuestra propia mente. Puesto que si ella permanece quieta, ello significa que posee paz en la mente. Si nuestra mente se molesta cuando la definimos como enemigo, ello significa que le hace falta paz en la mente. Es un tópico muy serio e importante. Puesto que la mente, el intelecto y el falso egoísmo son reflejos de una sola y misma estructura fina del ser humano. Son aspectos diferentes del mismo elemento. Y si la mente tiene la capacidad de elegir, de preferir, debemos aplicar esta capacidad. Se ha dicho: “Hay que recoger el oro del montón de basura.” Y también: “Debes tomar por esposa una mujer digna aunque no fuere de buena familia.” Ya que somos capaces de elegir, debemos aplicarla. En otras citaciones se dice que el intelecto debe ser tu gurú. Muchas veces hemos escuchado el consejo: „ No, no, no, nuestra mente, nuestro intelecto no puede ser nuestro gurú, nuestro guía, nuestro maestro.” ¿Por qué? Porque si nuestra mente no está purificada, este poder o esta capacidad de tomar una decisión correcta no se manifestará y no podremos hacer la elección correcta. Por lo tanto si la mente está purificada, nos enseñará el buen camino a seguir. Por esta razón se ha dicho: “Siempre debes recibir el consejo de los superiores y encontrar en él asilo, siguiendo las instrucciones y lecciones de maestros, buscando compañía espiritual, sadhu-sanga.” ¿Y qué pasa cuando no hay sadhu-sanga? ¿Qué debemos hacer cuando no hay un sadhu para aleccionarnos? El problema es grave. ¿Qué debemos hacer en este caso? Entonces, como quien dice, Shastra puede llegar a ser vuestro sadhu-sanga, o quizás también vuestra propia mente y vuestro intelecto pueden llegar a ser vuestro gurú. A este aspecto se le llama conciencia. En las situaciones más críticas debemos consultar a este guía – él estará allí. ¿Habéis tenido ya la oportunidad de encontrar a este guía tan entrañable? Debemos ser capaces de juzgar si en realidad nos está hablando la mente o talvez otra cosa, algo mucho más profundo. Entonces nuestra mente llegará a ser nuestro mejor amigo.

Debemos ser generosos con la mente. No se trata de un solo aspecto de la cuestión, sea ‘la mente es sólo enemigo’. No, También es un respaldo. Puesto que nuestros sentidos, nuestra voluntad y nuestros pensamientos están allí, en nuestra mente – es el lugar en el que se reúnen y en el que están hirviendo. ¿Acaso el poder de nuestra voluntad sea algo malo? No, este elemento es de suma importancia. ¿Y qué decir de nuestras emociones? A mi punto de vista y a mi entender, los humanos son seres emotivos. No son seres de la fuerza o del intelecto – bueno, también lo son en parte – pero en fin de cuentas son seres emotivos, dotados de emociones. Hombres muy duros se ponen cariñosos a la vista de un nene. Es la específica de nuestra naturaleza. Somos seres dotados de emociones y por esta razón es tan importante cuidar nuestras emociones a lo largo del camino espiritual a recorrer. Por esta razón estamos practicando un tipo muy especial de yoga, el bhakti yoga. Esta práctica establecerá la conexión entre nuestra verdadera naturaleza y nuestra naturaleza espiritual y afectuosa, nuestra conexión con Dios; una conexión basada en la afección, basada en el alcance emotivo.

Es posible medir el amor. ¿Amáis vuestro bolsillo? Creo que a todos nos gusta mucho el bolsillo. Nos importa muchísimo. ¿Apreciáis vuestros animales y bichos preferidos? Oh, también son importantes ponemos mucha atención y los cuidamos. ¿Y amáis a los prójimos y en qué medida? No los amamos tanto pero… ¿Y os amáis? Por fin debemos preguntar ¿cuánto amáis Dios?

Reconociendo la importancia de todos estos elementos – incluso el amor a los familiares a los que por supuesto amamos mucho – debemos preguntarnos: „ ¿Cuánto amo a mi Dios Supremo?” En definitiva ésta es la medida por excelencia: ¿Cuánto amamos al Supremo? ¿Cuál es una de las tantas la definiciones del amor? “Amor es cuando frecuentemente pienso en ti. Amor significa: Frecuentemente te recuerdo.” Si amáis a Dios no hay modo de no pensar en Él. Entonces se os darán fuerzas, intelecto, se alejarán los obstáculos, la fiera que vive en vuestras entrañas se calmará y en la superficie aparecerá vuestra naturaleza castiza que es la sat-chit-anandham, eterna, consciente y bendita. El control real sobre la mente traerá realización y visión en cuanto a la otra gente – los otros también son almas sat-chit-anandham. No estáis solos.

En conferencias públicas se suele someter a ironía y burlas el tema de la mente y claro que yo no lo estoy haciendo pues afirmo que debemos comportarnos bien con la mente puesto que ella es instrumento muy útil para adquirir objetivos situados más allá de la mente. ¿Os suena razonable lo de usar m amante para adquirir algo situado más allá? Es un proceso místico. Existen cosas que no llegamos a comprender y esto es bueno, así debe ser.

 

(Sigue continuación)

[1] “Bhagavad Gita”, 6.6



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