Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




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Pregunta: ¿Cómo debemos comportarnos cuando sentimos gurú en nuestras entrañas, en nuestro corazón como una voz pero sin tener la base para realizarlo en esta Tierra? Guardando realmente este ideal en nuestro corazón sin poder realizarlo en esta Tierra, ¿qué debemos hacer?

Tirtha Maharaj: Vendrá el tiempo. El tiempo, el lugar y las circunstancias.

Comentario: Sí. El tiempo me tragará igual una serpiente.

Tirtha Maharaj: No, no, no. ¡Nunca jamás! Esto vale solo para los materialistas.

Comentario: El tiempo va escurriéndose.

Tirtha Maharaj: ¡¿El tiempo va escurriéndose?! El tiempo es eterno.

Comentario: En este lugar, quiero decir en esta Tierra.

Tirtha Maharaj: ¿Qué es esta Tierra? Esta Tierra es un lugar santo. Especialmente este ashram es como una embajada del cielo spiritual. Por lo tanto no es algo material. Depende de ti.

Pregunta: Cuando debemos ir andando solos en medio de la muchedumbre con este ideal supremo, ¿qué debemos hacer?

Tirtha Maharaj: Nunca estamos solos.

Comentario: En esta Tierra, quiero decir.

Tirtha Maharaj: ¡No, ni siquiera aquí! Sólo hace falta mirar a tu alrededor y ya los encontrarás. Encontrarás a tus hermanos y hermanas. Sólo hace falta mirar a tu alrededor.

Comentario: Los estoy buscando.

Tirtha Maharaj: No, ellos te están buscando. Ya te diré por qué. A veces pensamos que estamos buscando a Dios, ¿verdad? En realidad Dios nos está buscando. Por esta razón te digo que no eres tú quien está buscando a sus hermanos sino que tus hermanos y hermanas te están buscando a ti: „Hola querido hermano, ¿dónde estás? ¿Por qué no vienes?”

Pregunta: ¿Acaso son los mismos – Dios, hermanos y hermanas?

Tirtha Maharaj: No. Dios es el Supremo y tus hermanos son servidores de este Supremo.

Comentario: Así es. No son los mismos.

Tirtha Maharaj: Sí, por supuesto. Pero ellos te lo enseñarán.

Comentario: Ya no tengo esperanza. Me queda sólo el hálito. Antes tenía fe, ahora ya no la tengo.

Respuesta: Lo he perdido todo.

Tirtha Maharaj: No. Sólo has perdido tus ilusiones. Has perdido lo que no es permanente. ¿Acaso has pedido algo?

Respuesta: Sí, he perdido mi esperanza.

Tirtha Maharaj: ¡No! La esperanza es la última en morirse.

Comentario: No, el hálito es el último.

Tirtha Maharaj: Bueno, no es tan importante qué es primero ni qué es último, nosotros también debemos morir. Por lo tanto nuestra muerte debe ser gloriosa. Y muerte gloriosa significa perecer en el nivel del amor divino, perecer en el servicio. Es elevarse realmente en la plataforma espiritual.

Pregunta: ¿Servicio por qué?

Tirtha Maharaj: ¡Por Dios!

Pregunta: ¿Cómo?

Tirtha Maharaj: Cantando, viniendo aquí, limpiando el templo. Es muy sencillo. Puedo enseñarte millón otras modalidades.

Comentario: Y si adquiera alguna realización en mi corazón, ¿cómo debo seguir sirviendo?

Tirtha Maharaj: Pregunta a los santos y ellos te dirán si aquella realización es verdadera o no.

Comentario: Si el santo está hablando en mi corazón, ¿por qué necesitaré a alguien del exterior para decírmelo?

Tirtha Maharaj: Ahora tú estás preguntando.

Respuesta: Simplemente quisiera hablar con la gente y no ser un estúpido esclavo.

Tirtha Maharaj: ¡Sin duda! Sin embargo siempre que no sepamos algo, debemos preguntar. Cuando ya lo sabemos, no hace falta preguntar.

Comentario: Por esta razón estoy aquí.

Tirtha Maharaj: Bueno, entonces escucha la respuesta. Te ayudará.

Comentario: ¡Gracias!

Tirtha Maharaj: El aleccionamiento interior nos ayudará en comprender el aleccionamiento que viene del exterior. Por lo tanto, qué ocurrirá cuando el aleccionamiento interior y el que viene del exterior no son iguales, si son diferentes opiniones. Si son diferentes, para nosotros suele ser mejor escuchar el aleccionamiento que viene del exterior. Por supuesto, no hay que escuchar el consejo de alguien que esté en la calle. Siempre que estemos respetando a una autoridad espiritual y ésta nos afirma una cosa mientras que nuestra convicción interior afirma otra cosa, en los 99.9% será mejor escuchar lo que viene del exterior, escuchar al gurú. Seremos muy afortunados si tenemos a alguien que nos cuide. Lo que ocurre con un niño – ¿acaso él tenga algún problema? No tiene problemas. Está plenamente confiado que “mamá me dará a cenar y papá me regalará carritos.” – por ahora los carritos serán pequeños, de juguetes, más tarde vendrán verdaderos carros grandes – no hay problemas, el niño está a salvo, gozando de seguridad. De igual modo, con tal que tengamos a alguien que nos preste cuidados, la situación será de las más felices. Esta relación con el gurú se parece mucho a la amistad. Puesto que la amistad significa – primero verificarás, después amarás. Y no el viceversa. Primero habrá que pensar y luego ya comenzarás a amar. Será mejor decirlo: primero habrá que verificar y después ya no debes verificar otra vez. Si amas primero y luego te pones a verificar, será una derrota. Por esta razón primero debes verificar y luego podrás practicar. No hay que comenzar a practicar y proceder a verificación después – no. Si ya hemos verificado que nuestra autoridad espiritual, nuestro maestro es algo bueno para nosotros, si él es un buen guía para nosotros, debemos seguirlo por completo y no a medias. Cuanto más práctica espiritual estés realizando, tanto mejor y fielmente oirás y seguirás tu dirección interior de modo más apropiado.

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