Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




(Prosigue del texto anterior)

En efecto este verso fue dado por Rupa Goswami como si fuera recitado por Shrimati Radharani. “Este verso se parecía a la aspiración entre una sencilla pareja de mozo y moza  pero su profundo y verdadero  sentido lo conocía tan sólo Svarūpa Dāmodara. Casualmente en aquel  año allí estaba presente también Rūpa Gosvāmī…” (Mientras que  Mahaprabhu estaba cantando ese mismo verso). “A pesar de que el sentido del verso fue conocido sólo para Svarūpa Dāmodara, luego de haberlo oído recitado por Śrī Caitanya Mahāprabhu, inmediatamente Rūpa Gosvāmī, compuso  otro verso que describía el sentido del  original. Habiendo compuesto el verso Rūpa Gosvāmī lo escribió sobre una hoja de palmera y lo puso en el tejado de de la choza de junco en que moraba”.

Extraño lugar para guardar una bella obra poética – dejarla debajo del tejado o en el tajado de la choza. ¡Y por encima de todo, hacerlo en la temporada de las lluvias!” Luego de componer el verso y dejarlo en el tejado de su casa, Śrīla Rūpa Gosvāmī fue a bañarse en la mar. En este mismo tiempo Caitanya Mahāprabhu vino a su casa para citarse con él.Para evitar disgustos, las tres grandes personalidades  – Haridāsa Ṭhākura, Śrīla Rūpa Gosvāmī  y Śrīla Sanātana Gosvāmī  – no entraban en el templo de Jagannātha.”

Es que no querían molestar a los clérigos locales  y por ello no entraban en el templo…

“Todos los días después de leer los versos  Śrī Caitanya Mahāprabhu solía presenciar la ceremonia e upala-bhoga en el templo de Jagannātha y luego de hacerlo, solía ir a visitar a las tres grandes personalidades cuando regresaba  a su casa. Y si acaso uno de los tres no estaba presente, El se citaba con los que estaban allí. Esta era su práctica regular y habitual. Cuando  Śrī Caitanya Mahāprabhu fue a la casa de Śrīla Rūpa Gosvāmi, vio accidentalmente la hoja de palmera en el tejado y leyó el verso compuesto por él.”  

Ahora ya os dais cuenta porqué Rūpa Gosvāmī había colocado el verso en el tejado de la choza. “Luego de haber leído el verso, Śrī Caitanya Mahāprabhu se puso en un humor extático. Mientras se encontraba en este estado, Śrīla Rūpa Gosvāmī  vino y sin tardar se prosternó en e el  suelo igual que un palo de leña. Y mientras que  Rūpa Gosvāmī estaba prosternado en el suelo, Śrī Caitanya Mahāprabhu se levantó y le pegó una bofetada.  Luego, abrazándolo y guardándolo  en su seno se puso a hablarle del modo siguiente: “Nadie entiende el sentido de Mi verso,” dijo Caitanya Mahāprabhu.  “Y tú, ¿cómo has entendido lo que guardaba  en mi mente?” Diciendo todo esto,  el Dios Caitanya Mahāprabhu  colmó de diferentes bendiciones  a Rūpa Gosvāmī, recogió el verso y más tarde lo enseñó a Svarūpa Gosvāmī. “[1]

Tratad de imaginaros en semejante situación. Caitanya Mahāprabhu   estaba recitando durante todo el tiempo un verso muy inhabitual. A veces El hasta llegaba a canturrear  canciones mundanas pero con un sentido muy especial y profundo. Y el sentido secreto del verso queda oculto para los demás. Pero de repente viene Rūpa Gosvāmī y lo graba en una hoja de palmera. Si tuviereis la suerte de ir algún día a Vrindavana y visitar el Museo de Vrindavana, allí podríais ver la hoja de palmera con la escritura y letra  de  Rūpa Gosvāmī. Se parecen sus letras a minúsculas parlas esparcidas por la hoja de palmera. ¡Qué hermoso! En este museo se exponen distintos manuscritos pero ése sí que es el más bello.

Y él esconde la hoja en su tejado. Entonces viene Mahāprabhu y dice: “¿Qué está haciendo aquí esta hoja de palmera? ¡Déjame ver!” Y sin tardar, sólo con leer el verso, El cae en éxtasis. ¿Cuándo vosotros, los poetas,  llegaréis a alcanzar semejante intensidad?  Estáis tratando de ocultar alguna obra poética  pero Dios llega a hallarla de algún u otro modo y cae en éxtasis. ¡Seguid ejercitando, escritores!

Rūpa Gosvāmī no estaba allí pues regresó más tarde. Por lo tanto Mahāprabhu lo estaba esperando, entorpecido con la lectura del poema.  En acuerdo con la tradición, Rūpa Gosvāmī Le dio un dandavat completo.  Y ¿qué recibió en cambio? ¡Una fuerte bofetada en la cara! Imaginaos pues en su lugar: vais humildemente a visitar a  vuestro maestro espiritual  y con una pajita entre dientes le dais dandavat completo. En vez de alabar vuestra humildad él os pega una bofetada en plena cara. No hay que tener miedo si esto os ocurre, ya que mirad lo que hizo después Caitanya Mahāprabhu: lo abrazó en su seno y se puso a hablar: “¡¿Cómo has llegado a entender mis pensamientos ?!”  Y con estas palabras lo colmó – tal como se ha dicho – con diferentes y variadas bendiciones. Todo ello nos enseña que si por una sola vez llegamos a comprender el corazón  y las intenciones de nuestro maestro espiritual estaremos colmados de diferentes bendiciones. ¡No de un solo tipo, sino diferentes!

 

(Sigue continuación)

 



[1] “Chaitanya Charitamrita, Madhya-lila, 1.59-70



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