Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha




Pregunta de Yamuna: Maharaj, se dice que Shukadeva sabe, mientras que  Vyasa tal vez no sepa. ¿A quién pertenecen estas palabras y cómo debemos aceptarlas? ¿Se trata de humildad  por parte de Vyasadeva  o la posición de Shukadeva Goswami en realidad supera la suya? ¿Y como debemos entender todo esto puesto que  Vyasadeva es el mismísimo Dios, en realidad es Su encarnación?

Tirtha Maharaj: En realidad este verso fue pronunciado por Dios Shiva: “aham vedmi, shuko vetti, vyasa vetti na vetti va – Yo sé, Shuka sabe, Vyasa tal vez lo sepa, tal vez no.” Sólo debemos aclarar quién es quien. Vyasa en realidad es shaktyavesha-avatar – el apoderado a entregar el mensaje. El tenía un hijo –  Shuka, Shukadeva –  quien era trascendentita todavía en las entrañas de su madre. Cuando nació, llegó a ser personalista, adorador de Dios en su forma personalizada. Debido a su linaje y descendencia, debido también a su padre y a su formación espiritual, el hijo llegó a ser autoridad superior en temas espirituales. Ha sido elegido a ser conferenciante en la Gran Asamblea de los tiempos antiguos. Dios  Shiva quien cuenta todo esto es mahajan – puesto que mahajan significa Gran Personalidad, sea persona que lo sabe todo lo que es relativo a los secretos de la Religión. Y así ocurre que él dice: “Yo lo sé porque yo lo se todo, Shuka, una autoridad joven lo  sabe todo, Vyasa, el padre, el mayor de todos  quien es encarnación literaria –él talvez lo sepa, tal vez no.” ¿Cómo es posible? El es el escritor, él lo ha compuesto todo, él es el mayor de todos – ¿acaso puede haber algo que él no sepa?

Esto nos muestra la bienaventuranza del sistema parampara. Es posible que no lleguemos a comprender todo en su complejidad pero al obtener el saber perfecto  y al repetir este saber perfecto de un modo perfecto, entonces el saber que a través de nosotros llega a ser transmitido, también será perfecto.

Por supuesto, todo ello no quiere decir que no debéis aspirar a comprender lo que estáis repitiendo. Si fuera así el mp3player sería el mejor predicador – no entiende nada de nada, pero sí, lo reproduce todo con fidelidad.

Este verso ha sido citado cuando una vez Bhaktisiddhanta Saraswati había recibido una carta de uno de sus discípulos. Aquel bhakti le escribía en su carta sus ideas sobre temas muy sublimes. Temas tan sublimes que incluso el guru se quedó pasmado. Ya que otra persona le leía la carta, él preguntó: “¡¿Pero de dónde ha podido aprender todo esto?!” Entonces los demás bhakti respondieron: “Tú mismo  le has escrito sobre  este tema en tu propia carta.” A lo que él respondió: „ ¡No, no, es imposible! ¡No lo he escrito!” “Sí, sí, Gurudev, así fue, le escribiste.” “¡No, es imposible! ¡Yo no sé nada de estas cosas! ¿Cómo podría enseñar algo que yo no sé? ” Entonces le citaron el verso: “aham vedmi, shuko vetti, vyasa vetti na vetti va”. Por fin el otro bhakta dijo: “Esto sólo viene por la piedad del maestro.” El discípulo se dará cuenta de la piedad de su maestro  a pesar de que el maestro siga declarando: “¡Yo no sé!” Esta es la fuerza de la dedicación – cuando lo divino llegue a manifestarse de un modo inesperado e ignoto.



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