Sharanagati

Collected words from talks of Swami Tirtha



Apr

25


sakshi gopal
“Yendo por el camino a Jagannātha Purī, Caitanya Mahāprabhu realizó varios otros pasatiempos. Visitó distintos templos y escucho historias y cuentos relacionados con Mādhavendra Purī y la clocación de Gopāla. El Dios Caitanya Mahāprabhu aprendió escuchando a Nityānanda Prabhu la historia Kṣīra-curī Gopīnāth y de Gopāla el Testigo. Luego Nityānanda Prabhu rompió el cetro sannyāsa que pertenecía al Dios Caitanya Mahāprabhu.”[1]

Así pues comenzamos la última parte de la historia de vida y obras de Caitanya Mahāprabhu, tal como fue descrita por Krishna das Кaviraj. Nuestro Caitanya se queda aquí con nosotros y ahora podemos comprender y aprender de Sus últimos pasatiempos en este planeta, la Tierra. Profesaba de monje en un sitio santo y oculto llamado Jagannatha Puri. Había aceptado sannyas en Bengal y después quería encaminarse hacia Vrindavana pero en fin de cuentas fue a Jagannatha Puri – famosos sitio de romería. Se cuenta por aquí del comienzo de Su periplo de romero. Yendo por el camino a Jagannatha Puri visitó varios y distintos templos. Ya sabéis que cuando visitéis los templos en India, escucharéis una multitud de cuentos e historias. Es igual que aquí, cuando estéis visitando los monasterios en cada uno de ellos os dirán que allí se escondía el conocido y famosos libertador que ¿cómo se llamaba? – Sí, era Levski que tenía su escondrijo en alguna cueva o subsuelo por allí… Vosotros también tenéis y conocéis tantas historias semejantes. De igual modo los templos de India tienen y guardan sus historias y cuentos.

Ya mencionaremos dos historias muy conocidas. Una de ellas trata de Kshira Chora Gopinath y la otra se refiere a Gopal el Testigo. La próxima vez cuando dispongamos de mayor energía dedicaremos mayor atención a estas dos historias. En realidad son las historias de dos murti – deidades de los templos en India – se llamaban Gopinath y Gopal – éstos eran nombres de Krishna. Kshira Chora significa El que está robando el khir. Y el khir es un delicioso pastel preparado de leche. ¿Cómo ocurrió todo esto?

No quiero comenzar a contar la historia pues entonces deberíamos analizarla profundamente pero voy a hacer un brevísimo resumen: ya sabéis cómo ofrecemos comida a nuestro Dios en el altar y así pues en este templo – que se ubica en Remuna – siempre se ofrece este delicioso pastel. Gopinath se había enterado de que en el templo había venido un bhakta muy bueno y devoto y por esta razón guardó un poquito del pastel para él. De nuevo estamos tratando del tema anterior, cuando el mismo Dios llega a ser servidor para Sus devotos dedicados. Hay una bella historia semejante que describe cómo ocurrió aquello. Es un milagro – el Dios esconde comida para Sus fieles devotos dedicados. Pero hay un milagro que es todavía mayor – es la historia de Gopala.

En esta historia dos romeros dieron un voto, una especie de contrato concluido delante d la l murti ,la deidad de Gopala (Krishna) pero más tarde el que era mayor de edad no quiso respetar sus propias palabras. Esto ocurre a veces, ¿no es cierto?, después de acordar algo sobre un asunto, alguien cambia de opinión. Por lo tanto como tenían por testigo a Gopala, el Dios mismo, el más joven Lo llamó invitándolo a atestiguar. El voto fue dado en las cercanías de la aldea donde ambos vivían en Vrindavana. Volvió pues el joven a Vrindavana para pedirle de nuevo a Gopala: “Ocurrió algo y te ruego a que vengas para atestiguarlo para mí…”

. Estaba rogando con sinceridad, con tanta sinceridad que Gopala respondió diciendo: “Pero si yo soy una estatua, ¿como podría recorrer una distancia tan larga?” El joven respondió: “Si puedes hablar, podrás también andar. ¡Ven, Te lo ruego!” Entonces el Dios se puso de acuerdo: “Bueno, vendré contigo pero a dos condiciones. ¿Cuáles son? La primera es que cada día me traigas de ofrenda un kilo de arroz cocido ya que cuando estoy caminando llego a tener mucha hambre y tengo que comer algo.” “Está bien – dijo el joven – cumpliré con esta promesa. ¿Y cuál es la segunda condición? ” “Pues la segunda es de no volverte hacia atrás para ver si vengo o no vengo contigo.” “Bueno, así lo haré…” Para facilitar la tarea del joven el Dios le dijo “Por lo tanto siempre oirás el sonido de las campanillas en Mis tobillos. “ De este modo recorrieron el largo trayecto, el joven cada día hacía ofrenda de un kilo de arroz y además sin volverse nunca hacia atrás. Cuando se acercaron a la aldea, el joven dejó de escuchar el sonido de las campanillas y se asustó: “Quizás mi Dios no viene siguiéndome. ¡¿Dónde estás?!” Y se volvió hacia atrás. Entonces Copala dijo: “Lamento mucho, ya no voy a moverme más. Me quedaré aquí.” Y más tarde El atestiguó en favor del joven desde aquel mismo lugar.

Para Marabrabhú fue grande la felicidad de estar escuchando estas historias. .



[1] Chaitanya Charitamrita, Madhya 1.96-97



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